PLAN
DE
ACCIÓN
Sobre
la
pesca
ilegal
no
declarada

CLS
Panamá,
Empresa
proveedora
de
Sistemas
de
Monitoreo
Satelital
VMS
ára
naves
de
pesca
industrial
con
bandera
panameña
(Pesca
nacional
e
Internacional).
Adán
Castillo
Galástica
opinion@prensa.com
Con
el
levantamiento
de
las
restricciones
que
la
Unión
Europea
(UE)
mantenía
sobre
Panamá,
nuestro
país
ha
logrado
un
paso
importante
en
el
ordenamiento
del
subsector
pesquero
a
escala
internacional.
Una
vez
notificada,
la
Autoridad
de
los
Recursos
Acuáticos
(ARAP)
promovió
la
integración
de
una
Comisión
Interdisciplinaria:
Autoridad
Marítima,
Autoridad
Nacional
del
Ambiente,
ministerios
de
Salud,
Comercio
e
Industrias
y
Relaciones
Exteriores,
y el
sector
privado.
Todo
un
equipo
de
respuesta.
No
había
tiempo
para
mirar
hacia
atrás.
Se
trabajó
de
acuerdo
a la
estructuración
de
una
estrategia
nacional
de
pesca,
a
través
de
dos
pasos
decisivos
e
innovadores
en
esta
materia:
un
Plan
de
Acción
y un
Programa
Operativo
Anual
(PAN-INDNR),
para
el
cumplimiento
de
dicho
plan.
Entregado
en
tiempo
récord
antes
del
plazo.
La
Ley
(44
23/11/2006)
concede
amplias
facultades
a
ARAP
para
su
gestión
(administrar,
fomentar,
investigar,
aplicar
políticas
y
aprovechamiento
responsable
y
sostenible
de
los
recursos
acuáticos).
Como
antecedente
se
indica
que
desde
hace
buen
tiempo
la
ONU/FAO
hace
llamados
angustiosos
para
desalentar
la
pesca
ilegal,
no
declarada
y no
reglamentada,
en
virtud
del
daño
que
se
viene
ocasionando
a
los
océanos
por
sobrepesca,
malas
prácticas
de
captura
y
contaminación,
así
como
el
cambio
climático
(recuérdese
Haití),
entre
otros.
“El
plan
de
acción
se
encuadra
y se
implementa
en
un
programa
operativo
como
un
cuerpo
medular
que
conlleva
siete
líneas
de
acción,
estrategias,
actividades,
cronograma
y
responsabilidad
institucional.
El
mismo
debe
ser
revisado
cada
año
bajo
responsabilidad
de
las
instituciones
involucradas,
integralmente
coordinadas
con
una
misma
voz
en
función
de
país”,
declara
Diana
Araúz,
administradora
general
de
ARAP.
Y
agrega:
“La
política
nacional
de
pesca
–aunque
poco
divulgada–
ha
sido
visionaria
porque
se
enmarca
en
los
acuerdos
y
principios
de
las
conferencias
de
FAO
(como
el
código
de
conducta
de
pesca
responsable),
dirigidas
al
ordenamiento
pesquero”.
Un
hecho
notable
en
este
contexto,
es
la
aplicación
de
un
sistema
de
monitoreo
por
satélite
a
las
naves
de
pesca
industrial
con
registro
panameño
–dónde
está
y
qué
hace
cada
nave
en
tiempo
real–
como
paso
firme
de
Panamá
hacia
una
modernización
efectiva
de
este
sub
sector
productivo
que,
bastante
ignorado,
está
llamado
a
cumplir
con
las
normas
y
leyes
locales
e
internacionales
dirigidas
a
proteger
y
desarrollar
nuestros
recursos
marino–costeros
y
acuícolas
(de
cultivo).
Esta
experiencia
dimensiona
el
universo
pesquero
nacional
presidido
por
ARAP,
con
otras
entidades
vinculadas.
A
ellas
corresponde:
recopilación
de
información
de
descarga
y
trasbordo
de
productos
pesqueros
de
la
flota
de
pesca
internacional;
actualización
de
los
instrumentos
normativos;
inspecciones;
fortalecimiento
del
sistema
de
información
científica;
comunicaciones
internacionales;
medidas
de
comercialización
pesquera;
fortalecimiento;
coordinación
y
seguimiento
al
programa
operativo.
Y lo
que
es
el
objetivo
principal:
garantizar
la
seguridad
alimentaria
de
nuestra
población
y la
economía
nacional
tanto
en
divisas
(Exportación
Total
2008:
$439
millones;
UE
$=35
millones),
como
los
miles
de
empleos
que
genera.
En
Panamá,
no
hay
derecho
ni
excusas
para
el
hambre
ni
la
marginalidad. |